El arte de dejar que la naturaleza se recupere sola
La restauración ecológica se ha convertido en una estrategia clave para recuperar ecosistemas degradados, impulsada por la ONU y respaldada por la nueva Ley europea de Restauración de la Naturaleza. Más allá de conservar, busca que los bosques se regeneren por sí mismos mediante acciones que combinan ciencia, participación social y evaluación continua. En España, donde los bosques ocupan el 37 % del territorio, iniciativas como las de WWF en el río Jarama (Madrid) o el Tancat de la Pipa en la Albufera (Valencia) muestran que es posible restaurar espacios dañados con especies autóctonas y beneficios ecológicos medibles, como la mejora de la calidad del agua y el retorno de fauna.Estos proyectos aplican una “gestión adaptativa”: probar, medir, corregir y aprender. Además de su valor ambiental, estas restauraciones ofrecen beneficios sociales, culturales y económicos, como el ecoturismo y la educación ambiental.