La noticia explica que la carraca europea, un ave migratoria vulnerable y catalogada como “próxima a la amenaza” en Cataluña, está consolidando el Empordà como una zona importante de residencia y cría. En 2025, 44 parejas ocuparon cajas nido instaladas en torres eléctricas y nacieron 151 polluelos, un dato que confirma el éxito de los proyectos de conservación en los parques naturales dels Aiguamolls de l’Empordà y del Montgrí, les Illes Medes i el Baix Ter.
El aumento de la población se debe en gran parte a la instalación de cajas nido, ya que esta especie necesita cavidades para reproducirse y ha perdido muchos de sus hábitats tradicionales, como árboles viejos o zonas agrícolas extensivas. El proyecto Coracias, impulsado por Endesa desde 2017, busca crear una población reproductora estable en el Empordà y ya ha logrado una mejora sostenida desde las pocas parejas que había en el año 2000.



