La Hora del Planeta volvió a reunir a ciudades de todo el mundo en un gesto simbólico contra la crisis climática. El pasado sábado, entre las 20:30 y las 21:30 hora local, lugares tan distintos como Berlín, Bangkok, Shanghái, Sevilla o Bilbao apagaron la iluminación de algunos de sus monumentos y edificios más representativos para sumarse a esta iniciativa impulsada por WWF.
Celebrada cada último sábado de marzo desde 2007, esta acción busca sensibilizar a gobiernos y ciudadanos sobre la urgencia del cambio climático. En ella participan administraciones, empresas, entidades y hogares de cerca de 200 países, además de iconos internacionales como la Torre Eiffel de París, la Ópera de Sídney o la sede de la ONU en Nueva York, que también quedan a oscuras durante una hora como símbolo de compromiso ambiental.


