El glaciar del Aneto, el mayor de España, se está desintegrando a gran velocidad: se ha roto en tres bloques y uno de ellos ya solo puede considerarse un helero, lo que supone perder de golpe varias hectáreas de hielo y dejar la superficie glaciar en torno a las 30 hectáreas. Los científicos que lo vigilan hablan ya de un glaciar “agonizante”.
El caso del Aneto se suma al deterioro general de los glaciares pirenaicos, que este año han perdido de media más de un metro de espesor, con registros aún peores en algunos puntos. En el siglo XIX había 52 glaciares en los Pirineos y hoy solo quedan 14 muy menguados; los expertos advierten de que, si continúan las actuales condiciones de calor y falta de nieve, podrían desaparecer prácticamente en una década.


