Un estudio publicado en Science demuestra que los chimpancés pueden cambiar de opinión cuando reciben nuevas evidencias, algo que los humanos rara vez hacen. En experimentos realizados en un santuario de Uganda, los primates modificaban sus decisiones entre dos cajas —una con comida y otra vacía— según la solidez de las pistas que recibían, mostrando una sorprendente capacidad para revisar racionalmente sus creencias.
El equipo de las universidades de Berkeley y Utrecht comprobó que no actuaban por instinto, sino siguiendo estrategias lógicas similares a las de los niños pequeños. Este hallazgo cuestiona que la racionalidad sea exclusiva de los humanos y podría transformar la comprensión del aprendizaje, el desarrollo infantil y la inteligencia artificial.


