La noticia explica que el dodo, ave emblemática extinguida en el siglo XVII tras la llegada de los humanos a Mauricio, podría “volver” en un plazo de entre cinco y siete años gracias a los trabajos de la empresa estadounidense Colossal Biosciences. El artículo repasa cómo este pájaro, torpe para volar y presa fácil de cazadores y de especies introducidas como cerdos, gatos y ratas, desapareció en apenas un siglo desde su descubrimiento. También recuerda que, pese a haber sido ridiculizado durante siglos, hoy el dodo se ha convertido en un símbolo de la fragilidad de la biodiversidad y de la responsabilidad humana en la extinción de especies.
El proyecto de desextinción no pretende resucitar un dodo idéntico, sino crear un animal lo más parecido posible mediante ingeniería genética. Para ello, los científicos han secuenciado ADN de restos conservados en Dinamarca, lo han comparado con el de su pariente vivo más cercano —la paloma de Nicobar— y trabajan con células germinales editadas para que gallinas modificadas actúen como madres sustitutas. Aunque la empresa asegura que avanza con éxito y confía en lograrlo en pocos años, varios expertos cuestionan el proyecto porque el resultado no sería exactamente el dodo original y porque los ecosistemas en los que vivió han cambiado radicalmente.


