Los pingüinos antárticos de varias especies están regresando cada año antes a sus zonas de anidamiento y cría, adelantando su calendario reproductivo en torno a dos semanas de media, y en algunos casos casi un mes, en comparación con años anteriores. Este fenómeno se ha documentado en decenas de colonias y tres especies distintas, lo que lo convierte en uno de los cambios fenológicos más rápidos observados en aves y otros vertebrados.
Los científicos, que publicaron sus resultados en Journal of Animal Ecology, señalan que el adelanto está relacionado con el aumento de las temperaturas y el deshielo acelerado en la Antártida, aunque aún no está claro si los pingüinos se están adaptando o si simplemente están siendo empujados por el cambio climático. La modificación del calendario reproductivo podría tener consecuencias ecológicas importantes, afectando la sincronización con sus recursos alimentarios y la dinámica de sus ecosistemas.


