Unas pinturas de manos descubiertas en una cueva de Sulawesi, en Indonesia, han sido datadas en 67.800 años, lo que las convierte en el arte rupestre más antiguo conocido de la humanidad. El hallazgo, realizado en la cueva de Leang Metanduno, supera a otras representaciones prehistóricas de la región y confirma a Indonesia como uno de los grandes focos tempranos de creación artística durante el Pleistoceno.
Las dataciones, obtenidas mediante técnicas de uranio aplicadas a depósitos minerales sobre las pinturas, indican además una larga tradición artística en la zona. Algunas manos presentan dedos modificados en forma de garras, lo que apunta a un pensamiento simbólico complejo y a una concepción temprana de la identidad y de la relación entre humanos y animales.


