Un estudio de la Universidad de Arizona, publicado en Science Advances, muestra que los científicos están descubriendo nuevas especies a un ritmo sin precedentes: más de 16.000 cada año, sin señales de desaceleración. El análisis de cerca de dos millones de especies indica que la biodiversidad real, especialmente en plantas, hongos, insectos, peces y anfibios, es mucho mayor de lo que se creía.
Según el biólogo evolutivo John Wiens, esta tasa de descubrimiento supera ampliamente a la de extinción, estimada en unas 10 especies anuales. Además de ampliar el conocimiento sobre la vida en la Tierra, describir nuevas especies es esencial para poder protegerlas y aprovechar su potencial, desde aplicaciones médicas hasta innovaciones tecnológicas inspiradas en la naturaleza.


