Riato y Sedello son las primeras cabras montesas salvajes nacidas por fecundación in vitro a partir de óvulos y esperma obtenidos de animales ya fallecidos. El avance ha sido logrado por un equipo del INIA-CSIC, en Madrid, que consiguió fecundar ovocitos de cabra montés en laboratorio, vitrificar los embriones y transferirlos después a hembras de la misma especie. El experimento demuestra que es posible “copiar” poblaciones silvestres y conservar embriones congelados durante años para usarlos en caso de catástrofe, epidemia o desaparición de una población.
El logro tiene una importancia especial para la conservación de especies amenazadas, porque hasta ahora los bancos genéticos permitían guardar sobre todo semen, es decir, solo una parte de la herencia biológica. Con esta técnica, los científicos pueden conservar también embriones completos y abrir una vía para recuperar especies o subespecies en peligro, como ya ocurrió en el pasado con cabras desaparecidas en la Península. Aunque el procedimiento es complejo y todavía experimental, Riato y Sedello prueban que la reproducción asistida puede convertirse en una herramienta clave para proteger fauna salvaje en riesgo de extinción.


