Un equipo de investigadores ha identificado en Ruidera, Ciudad Real, un fragmento de cráneo humano de más de 200.000 años de antigüedad, perteneciente probablemente a un joven o adolescente. El fósil presenta una morfología sorprendentemente arcaica: el grosor y el ángulo del hueso parietal recuerdan a restos asociados antiguamente con Homo heidelbergensis, pese a ser más reciente que los preneandertales de la Sima de los Huesos de Atapuerca. Se trata del primer fósil humano de este periodo hallado en la mitad sur de España y convierte a Ruidera en un enclave fundamental para estudiar el poblamiento de la península ibérica.
El descubrimiento aumenta la complejidad del llamado «lío en el medio», una etapa del Pleistoceno Medio en la que coexistieron poblaciones humanas con rasgos muy diferentes y comenzaron a surgir los linajes de sapiens, neandertales y denisovanos. El cráneo demuestra que la evolución humana no fue un proceso lineal: mientras algunos grupos desarrollaban características más modernas, otros conservaron rasgos ancestrales durante cientos de miles de años. Las futuras excavaciones podrían encontrar nuevos fósiles, incluso dientes, y ampliar la cronología del yacimiento hasta hace unos 300.000 años.


